MILLAJO-CHURRÓN

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LA VEGA DE PAS
Zona de trabajo actual
Circo de Peñas Negras - Sopeña - Riomiera

Altos del Pas,Pisueña y Miera
(Cantabria)
G. E.
.... N I P H A R G U S
(BURGOS)

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SISTEMA SUMIDERO LA MILLAJO - SURGENCIA DEL CHURRÓN

El sistema karstico de Ocejo, esta situado en la zona sureste de Cantabria en la confluencia de los valles de luena y de la vega de Pas. Ambos en las estribaciones de la sierra del escudo, divisoria natural entre el norte de la provincia de Burgos con el sur de Cantabria.
El valle de Luena de orientación sur –norte profundamente encajado por el cual discurre el arroyo de la magdalena salvando un desnivel de 700 m. desde su nacimiento hasta su afluencia al río Pas en la localidad de Entrambasmestas. Girando en dirección oeste-este estamos en “la Vega de Pas” rió principal de la comarca al que tributan sus aguas multitud de pequeños arroyos que le van dando caudal de importancia en su propia cabecera.

COORDENADAS UTM: ......... LA MILLAJO: X= 430302; .... Y= 4781292; .... Z= 345 M.

COORDENADAS UTM: ........ EL CHURRÓN: X= 429903; .... Y= 4780472; .... Z= 245 M.

EL CHURRÓN: GALERÍA SUBTERRÁNEA EN ARENISCAS
OCEJO - VEGA DE PAS (CANTABRIA)
ver topografçia Surgencia del Churrón

Historia de las exploraciones.-
Han pasado ya varios años, desde que el G.E. Niphargus hiciera las primeras incursiones en la zona asignada en aquellos tiempos al Grupo La Purga. Las expediciones de exploración a las cuevas de “La Len del Cañao” se encaminaban desde la propia localidad de Vega de Pas, lo que propició el paso por la carretera que se desvía después del puerto del Escudo hacia la localidad de Entrambasmestas.
Viajando en el interior de cualquier vehículo, dos kilómetros después, es posible divisar una cascada de agua que cae en la ladera de una montaña a la orilla del río Pas. Dos espeleólogos del Grupo La Purga, sintieron la curiosidad y se acercaron hasta la boca de salida del agua. Hicieron una pequeña exploración de un centenar de metros con unas frontales y se prometieron volver para completar el recorrido de galerías. Las intenciones quedaron aparcadas en un rincón del olvido y solo años después, en el otoño de 1999, espeleólogos del G.E. Niphargus se adentran en la cueva, después de haberse interesado por el nombre con que la conocen los pasiegos de la zona: “El Churrón”.
En la primera exploración, descubrimos que la cueva se había utilizado por grupos de scouts, que habían dejado una larga cuerda guía y varios números a modo de estaciones y que su exploración había llegado bastante lejos. Más adelante, cuando iniciamos la topografía desde la parte más lejana de la salida, vimos las iniciales grabadas en la pared del G.E.S. (Grupo Espeleológico de Santillana). Una llamada a la Federación Cántabra de Espeleología, bastó para saber que no había ninguna topografía ni trabajo sobre la cueva del Churrón en Vega de Pas y que el citado grupo había desaparecido, volviendo algunos de sus socios a la actividad, años más tarde.
Esta red subterránea cuenta con dos zonas bien diferenciadas, consecuencia de la actividad erosiva del agua. La galería inferior es la que está en plena actividad y en las primeras exploraciones pudimos comprobar, que el caudal del agua variaba ostensiblemente a la par que las precipitaciones de lluvia. Esta circunstancia unida a la amplitud de la galería freática, nos animó a buscar un posible sumidero que fuera el origen de la cueva. Hicimos las previas consultas a los mapas topográficos y el día 31 de Diciembre de 1999, iniciamos la exploración exterior. Cuando estábamos en la cumbre del cerro que alberga la cueva, comprobamos cómo una vaguada que llega del Norte, aporta una fuerte corriente de agua que se precipita sobre pequeñas cascadas. Unos centenares de metros más adelante, el agua desaparece. El sumidero tiene las suficientes dimensiones para ser explorado, pero no es necesario entrar por la vía del agua, pues cincuenta metros más adelante se abre una galería fósil, que accede directamente a la red.
"SUMIDERO LA MILLAJO" - BARRIO DE OCEJO - (VEGA DE PAS) - CANTABRIA


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Cascada sumidero La Millajo


Interior sumidero La Millajo

Galería inactiva -derrumbes- tercer nivel El Churrón

Galería activa del Churrón que conecta con La Millajo

DESCRIPCIÓN GEOMORFOLÓGICA.- ........................................................................... más fotografías zona de La Millajo y Churrón

La descripción que se relata a continuación, se realiza a partir de la zona final explorada en el sumidero, dirigiéndonos hacia el exterior por la salida fósil.
Zona activa inferior:

Se presenta como un enrejado de galerías con direcciones de 135º y 50º. En general la altura llega a ser como mucho de un metro. Las anchuras alcanzan un máximo de dos metros. Es una zona activa, y el suelo aparece cubierto de gravas. En las paredes la roca presenta laminaciones y estratificación cruzada.
Sala Danone:
Es ésta una sala de amplias dimensiones con una altura entre cuatro y cinco metros.
Está excavada en material de estratificación marcada, pero sin laminaciones ni estructuración interna clara, como la que aparecía en las galerías antes mencionadas.
La sala está relacionada con la estratificación y un cruce de diaclasas. El techo es plano tendiendo a la bóveda. Las direcciones de diaclasado son 145º y 50º. La estratificación de la roca es de tamaño decimétrico, llegando en algún caso al metro de potencia. La sala está cubierta de bloques en uno de sus laterales y el resto por gravas y algún bloque disperso. Es por esta zona cubierta de gravas por donde circula el agua en la actualidad.
Aparecen muy pocas concrecciones, a lo sumo alguna estalagmita solitaria.
Existe una zona lateral de afluencia de agua, con morfología en enrejado. Aparece tapizada de gravas y localmente presenta algún nivel más arcilloso. Desde la sala Danone un desprendimiento corta el paso directo hacia la siguiente sala.
Zona activa procedente del sumidero:

El agua que se introduce en la Sala Danone viene de una estrecha galería que recoge los aportes de un pequeño enrejado, “laberinto Manu”. Este enrejado se sitúa por encima de 1,5 m. de la galería y el agua se precipita en sendas cascadas. Aunque la dirección se inclina claramente hacia el sumidero, no llega a existir una conexión física debido a la estrechez del túnel.
La circulación del agua por el sumidero es estacional y depende de las precipitaciones.

Sala Volumen Brutal:
Esta sala es de la misma morfología que la descrita anteriormente, pero de techo más plano y siguiendo un estrato (152º /10º). Se presenta alargada en dirección 50º. En sentido contrario a la Sala Danone (dirección 50º) se entra en otro enrejado de galerías. Un aporte de agua se sume al poco de empezar estas galerías. Estos conductos tienen mayores dimensiones que los enrejados anteriores (de 2 a 2.5 m). Por otra parte tienen bastante acumulación de sedimentos (gravas y arcillas), llegando a estar alguno de ellos totalmente colmatado. En algunas zonas aparecen bloques. En general esta parte presenta un aspecto fósil y las galerías están posiblemente relacionadas con un antiguo aporte de agua por la entrada actual a la cueva
.
Zona de conexión:
Con dirección 110º, aparece un desprendimiento de bloques siguiendo el buzamiento.
También existe una zona donde se produce un ensanchamiento de la galería por confluencia con otro diaclasado (dirección 140º).
En este punto aparece una pequeña galería siguiendo esta ultima dirección.
El techo es plano con pendiente general del buzamiento. Estratigráficamente, en el techo de la pared aparece un nivel lutítico.
Zona activa galerías en red:
Continuando por uno de los desagües de la galería estrecha, que sigue la dirección del buzamiento, veremos un enrejado de galerías de más de 200 metros de desarrollo, denominado “laberinto Rubén”. Por aquí se mantiene el agua durante todo el año, pero en época estival o de menor precipitación de lluvias, circula por un corto trecho y se filtra entre las piedras. También es cuando hemos podido acceder sin tener que bucear, pues el techo en la primera conexión de galerías no supera los 50 cm. El resto de galerías del  laberinto contienen un lecho de piedras de alubión y en alguna de ellas, arcillas detríticas y sedimentarias.
Galería de entrada:
El suelo presenta un cierto espesor de sedimentos, compuesto por bloques, arena y arcillas. En parte la galería está totalmente colmatada. La dirección general de esta galería es de 140º y el techo es plano. En la pared aparece el mismo nivel lutítico (50-70 cm) antes descrito, con niveles de arenisca intercalados. Estos niveles de areniscas presentan deformación de tipo “boudinage”. El techo también es liso, siguiendo el plano de estratificación.

SISTEMA DEL COTERÓN

DESCRIPCIÓN GEOMORFOLÓGICA DEL SISTEMA DEL COTERÓN


Campamento julio 2011

Cinturon de calcarenitas

Cueva de la Cascada (campamento)

ENCUADRE GEOLÓGICO:
Desde un punto de vista litológico el Sistema del Coterón se enclava sobre materiales mesozoicos del Cretácico Inferior. Concretamente sus galerías se desarrollan a favor de un paquete de calizas de cronología aptiense del Bedouliense Inferior y Medio.Se trata de una estrecha banda calcárea con abundantes orbitolinas y rudistas que describe una clara orientación Norte-Sur y presenta un moderado espesor que no parece
superar los sesenta metros.
El Sistema se ubica en el cuadrante centro-occidental de la Hoja de Espinosa de los Monteros (I.G.M.E. 1.978, en su límite más septentrional, en contacto directo con la Hoja de Villacarriedo. Es una zona que se incluye en lo que la bibliografía regional denomina “Complejo Urgoniano”, caracterizada por una gran variabilidad de facies, donde coexisten sedimentos propios de medios arrecifales, así como otros correspondientes a etapas de aportes terrígenos.
Desde un punto de vista estructural la zona estudiada se caracteriza por una cierta tranquilidad tectónica, con sedimentos dispuestos en una amplia estructura monoclinal con suaves buzamientos de dirección sureste, como los del estrato calcáreo donde se desarrolla el endokarst que nos ocupa.

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DESCRIPCIÓN MORFOLÓGICA GENERAL
El “Sistema del Coterón” consta de diez bocas de entrada numeradas, con nomenclatura “CT”, aunque algunas de ellas, por observaciones objetivas, tienen otras denominaciones más conocidas entre nosotros, como “Sima de los Buitres” o “Sima del Laberinto”. Todas ellas se abren próximas entre sí (la distancia mayor está entre Laberinto y Buitres que no supera los 500 metros), en un mismo estrato de apenas cincuenta metros de potencia cuya base y techo aparecen sellados por masivos niveles de arcillas arenosas de aspecto apizarrado, y areniscas. Este hecho condiciona el avance del endokarst en profundidad, favoreciendo desarrollos predominantemente horizontales, excepción hecha de algunas de las simas por las que se accede al Sistema cuyos pozos de entrada en ningún caso superan los veinte metros de desnivel.
La topografía direccional del Sistema parece responder también a condicionantes litológicos (calizas biomicríticas de elevada porosidad), en relación a una génesis caracterizada por la circulación lenta del agua, favorecida por el bajo gradiente hidraúlico. El resultado es una red kárstica de jerarquización ortogonal, es decir, una planta en topografía con morfología de enrejado, cuyo trazado resulta en ocasiones laberíntico (Sector de la Sima del Laberinto).
En el perfil evolutivo del Complejo kárstico del Coterón predomina la zona vadosa sobre la freática, con un nivel piezométrico muy próximo a la base del paquete calcáreo que constituye su límite expansivo. En este sentido, son frecuentes los conductos de las galerías meandriformes desarrolladas a favor de discontinuidades o fracturas de la roca. Las salas o espacios perimetrales de amplias dimensiones son escasos, si bien destacan algunas como la “Sala de los Osos”, con abundante sedimentación de limos en su lecho.
La actividad freática se concentra en las zonas inferiores del Sistema, en meandros semiactivos como el “Meandro de la Unión” y en conductos con morfología de tubo freático de sección ojival como el “Río de Andrea”. En éste son patentes las huellas de corriente o “golpes de gubia” en paredes y techo, así como la concatenación de pequeñas marmitas en el lecho del mismo.
Respecto a las morfologías de los precipitados kársticos, es decir, a las formaciones o espeleotemas, en el Coterón no son especialmente abundantes, si bien podemos observar formaciones cenitales de tipo estalactítico y parietales de tipo colada, en algunos sectores fósiles como la “Galería Seca” o en zonas próximas a puntos de infiltración. En este sentido, también encontramos costras en techos y paredes asociadas al mismo origen.
Otra formación que encontramos son los corales parietales. Se trata de una modalidad de espeleotemas de aspecto rugoso, formados probablemente por salpicaduras de goteos o por el flujo del agua sobre la superficie de las paredes de galerías activas como el “Meandro de la Unión”.
Para finalizar esta breve descripción global del Sistema del Coterón, destacar su potencial espeleométrico, donde se llevan topografiados más de 7000 metros y en el que aún quedan numerosas incógnitas, especialmente uniones y conexiones entre los diferentes conductos y niveles que integran este enrejado de galerías.

CUEVA DEL CHORRO (CT-1, CT-2 Y CT-3)

UBICACIÓN
Partiendo de una junta de estratificación perfectamente visible en la ladera del monte Coterón, donde se encuentra entre otras la cueva de la Cascada, partimos de ella por la margen izquierda de la vaguada, que se precipita de forma vertiginosa por una fuerte pendiente hacia una confluencia de vaguadas, quedando la falda regada por un torrente de agua que aumenta de caudal en época de lluvias o con el deshielo. Uno de los aportes a esta red fluvial lo realiza generosamente la Cueva del Chorro.
Esta surgencia es visible desde la confluencia de vaguadas. Por encima, a unos cuatro metros, escorada a la derecha hay una pequeña chimenea por donde también se puede acceder al interior de la cavidad. Ascendiendo por la ladera y siguiendo las pautas que nos dan las pocas rocas que se hacen visibles, subimos unos quince metros y damos con otra entrada a esta misma cueva. Aún queda un tercer acceso desde el exterior, que está ascendiendo algunos metros más por la ladera, pero es tan pequeño que resulta difícil encontrarlo.
Esta cueva, presenta tres niveles diferentes, y sus galerías se desarrollan en un estrato inferior, inmediatamente debajo del que acoge el Sistema del Coterón. Todavía no se ha realizado un estudio de la posible conexión freática de los dos sistemas, pero es bastante probable que el agua que discurre por las galerías del estrato superior, llegue a filtrarse al Sistema de la Cueva del Chorro.



DESCRIPCIÓN:
La Surgencia presenta una entrada estrecha, de poco más de metro y medio de alto y paredes muy próximas dando paso a la galería por donde discurre velozmente el agua con un caudal abundante en época de lluvias. Apenas transcurridos cinco metros, vemos sobre nosotros una pequeña chimenea al exterior y al doblar el primer meandro, la galería se hace sobria y oscura, con el suelo pigmentado de negro, debido a la proximidad de algún banco de manganeso, y las paredes cubiertas de barro compactado, siendo el techo liso con alguna formación litogénica esporádica.
Así seguimos durante un buen trecho hasta llegar a una zona donde se oye romper una cascada de agua que se esconde tras un meandro muy estrecho que luego se hace impenetrable. Un tubo de un metro cuadrado, nos conduce después hasta una bóveda de cuyo techo cae por una ventana un chorro de agua.
Para acceder a este paso superior, deberemos afrontar una pequeña escalada con cuidado de no resbalar por el barro y caer al río. Al poco tiempo de andar por el agua, la galería se abre ampliamente y en la parte alta, se aprecia la posibilidad de una continuación. Efectivamente, ésta nos llevará a una zona fósil por donde se puede salir al exterior.
Esta zona es totalmente diferente a lo visto hasta el momento. Desde la entrada, una diaclasa, se desciende sobre un cono de derrubios pasando por un arco y nos presentamos frente a una sala grande con abundantes bloques y fuertes filtraciones puntuales. El suelo de piedras y barro primero, irá cambiando según avanzamos a depósitos de arcilla, canto rodado, roca y arena. Nos llama la atención las coladas que cuelgan desde el techo y los fragmentos de éstas caídos por el suelo. Enseguida apreciamos que la formación calcárea no tiene buena base de sustentación, pues la pared está cubierta de barro y éste no permite que se consoliden las formaciones litogénicas, y así en cuanto las coladas adquieren peso, rompen y caen al suelo.
En uno de los meandros de la galería y avanzando hacia el interior, se pueden apreciar multitud de fragmentos de huesos procedentes del arrastre que provocó en sus días la corriente de agua. Por encima de ellos se está formando una película de caliza disuelta, debido a las filtraciones.
Si seguimos avanzando, estaremos de nuevo en el punto de unión con la red freática que nos trajo hasta este nivel intermedio. Veremos algunos depósitos de arena y pronto estaremos andando sobre el lecho del río hasta llegar a una sala con un primer sifón impenetrable. No obstante, la galería sigue por una zona seca contigua de suelo terroso con algunas piedras. Esta galería permite andar cómodamente en su inicio aunque su altura no tardará en descender al entrar de nuevo en el río y se llegue al segundo sifón. Éste sí es penetrable, pero hay que mojarse hasta la cintura y nos lleva a una sala semicircular donde el agua se pierde sin que podamos seguir. Poco antes de llegar al sifón, hemos dejado a la derecha una ventana en forma de gatera, que nos traslada de nuevo por un laminador en forma de tubo y dando un rodeo, a la galería principal.
Durante este trecho fósil totalmente seco, las paredes son de roca caliza y al llegar por encima del río aparece el barro, habiendo en el techo muy pocas formaciones. Dejaremos a la derecha del recorrido dos gateras sin mayor trascendencia y afrontaremos al llegar a la red freática unos pozos que se salvan por arriba sin mayores riesgos.
Una vez en el río, andamos unos treinta metros y vemos otra ventana a la derecha. La dejamos de momento, para seguir explorando la galería principal y enseguida notamos que se esconde de nuevo el río en una zona arenosa descendente que culmina en un sifón terminal. El techo se junta con el suelo quedando tan sólo unos centímetros para permitir el paso del agua.
Al volver sobre nuestros pasos, apenas cincuenta metros, llegaremos a la ventana que dejamos anteriormente desde donde podemos iniciar el ascenso y a la vez el retorno hacia el exterior por la boca más alta. La galería se prolonga en forma de una gatera larga y estrecha con un suelo de piedras y tierra. A la izquierda, ascienden otras dos gateras que se colmatan de arena al poco tiempo. Seguimos avanzando por una zona recta y, poco a poco la gatera se hace más pequeña, aunque al menos el suelo es de arena. Luego, llegamos a una parte con meandros, algo más alta y nos topamos con el lugar mas concrecionado de toda la cueva. Unos metros después de volver a gatear, el techo se levanta y al fondo se ve la luz del exterior que entra por arriba, tras una cortina de agua filtrada por un agujero muy estrecho, justo para sacar el cuerpo
.

BARRANCOS DEL VALLE DE MIERA

clic ver memoria clic ver memoria 2007
Memoria 2006 "La Cuivuca" Entrada por sima Avellano valle del Miera

LA CUIVUCA

Localidad: San Roque del Riomiera (Cantabria)
Topografía: G.E. Niphargus
Fecha: Finalizada en 2006
Desarrollo: 789 m.
Desnivel: + 61 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Sistema EL AVELLANO - COCINO
ver topografía completa

Localidad: San Roque del Riomiera (Cantabria)
Topografía: G.E. Niphargus
Fecha: Finalizada en 2006
Desarrollo provisional: 385 m.
Desnivel: - 60 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Sima de LA MOSTAJO - 1

Localidad: San Roque del Riomiera (Cantabria)
Topografía: G.E. Niphargus
Fecha: Finalizada en 2007
Desarrollo provisional: 253 m.
Desnivel: - 84 m. +20 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.

"BARRANCO SECO"
Sistema BS1-BS2-BS3

Fecha: Finalizada en 2005
Desarrollo: 705 m.
Desnivel: -32 m.
Equidistancia curvas de nivel: 1 m.
Localidad: San Roque del Riomiera (Cantabria)
Topografía: G.E. Niphargus


ver topografía
(clic sobre lafoto)

MORFOLOGÍA:
El sistema del Barranco Seco se abre a unos 70 metros sobre el cauce del barranco o arroyo del mismo nombre, en su margen derecha hidrográfica y a escasos metros de su desembocadura en el Río Miera. Se conocen tres bocas de entrada que hemos dado en denominar BS1, BS2 y BS3. Las dos primeras se encuentran en una misma línea de estrato horizontal en tanto que la BS3 se halla una veintena de metros por encima de las anteriores y conecta con la red de conductos de la cavidad a través de una pequeña galería horizontal que da acceso a un pozo.
La entrada de mayores dimensiones es la BS2 que se abre en una boca de 6 metros de anchura y da paso a una rampa que se bifurca en dos galerías de amplias proporciones aunque de escaso desarrollo. Nada más entrar podemos ver que el estado ecológico de la cueva deja bastante que desear puesto que los primeros metros constituyen un pequeño vertedero en el que encontramos plástico y restos de animales.
El ramal sureste, que se abre a nuestra izquierda, y fuertemente descendente, se bifurca a su vez en pasadizos de anchuras variables que ascienden en algunos casos para formar salas con cierta profusión de formaciones litogénicas, pequeños bosques de estalagmitas y estalactitas así como coladas y algunos caos de bloques.
De este ramal sureste parte una galería descendente que se divide en dos sectores que, a su vez, volverán a converger en una sala de 13 por 5 metros tapizada de bloques. Esta sala da paso a una pequeña galería que se desfonda hasta alcanzar un tramo horizontal que es el que aporta la mayor actividad hídrica del sistema. Vemos esporádicamente una pequeña corriente de agua y las paredes fuertemente abrasivas nos dan una idea de la intensa actividad erosiva que en este punto se desarrolla. Nos encontramos en la cota más profunda de la cavidad con respecto de su entrada superior (-32 m).
De este sector sureste poco más cabe reseñar salvo unas pequeñas gateras descendentes sin solución de continuidad que se abren a su derecha, en el sentido del descenso, y un laminador de 13 metros también a la derecha, éste aún más cerca de la entrada.
De nuevo en el punto de partida, BS2, si optamos por explorar el ramal suroeste, veremos que la galería axial tiene una longitud y dimensiones cómodas para acabar a los 50 metros tras un pequeño descenso y un tramo eminentemente horizontal en una rampa ascendente de bloques que tapona toda posible continuación. No obstante, a izquierda y derecha de esta amplia galería se abren sectores que incrementan considerablemente el desarrollo espeleométrico, si bien a costa de una exploración a veces incómoda por el predominio de las pequeñas dimensiones y la superposición de niveles que dificultan la orientación y la labor topográfica.
Según entramos a esta galería, a la derecha accedemos a una sima en la que confluyen varios conductos, uno de ellos, tras un destrepe y seguidamente algo más de 30 metros de recorrido, nos devolverá al exterior por la BS1. De la anteriormente aludida sima parte otra galería en dirección oeste con una anchura media que no suele superar los dos metros, con suelo arenoso y que a su vez contiene multitud de pequeñas gateras laterales. Cabe la posibilidad que queden por explorarse algunos tramos en la parte derecha, hacia el norte. Los que se abren a nuestra izquierda acabarán conectando a través de algún pequeño laberinto con la galería axial, del suroeste. Encontramos igualmente gateras que, tras un penoso recorrido acaban haciéndose impenetrables.
A la izquierda de la galería axial del suroeste se abre otra galería de dimensiones y morfología parecida a las antes descritas que vuelve a bifurcarse en pasillos estrechos pero de longitud considerable, tomando una dirección SE para, al cabo de 25 metros, cambiar radicalmente de sentido y dividirse en dos que vuelven hacia el norte ascendiendo.
Respecto de la galería axial, mencionaremos finalmente que a ella confluye la sima de la BS3 por la izquierda según nos adentramos desde la BS2.
El desarrollo del sistema alcanzado hasta la fecha es de 705 metros.



Entrada por BS 1


Cabañas sobre el sistema
En el interior BS-2

"BARRANCO DEL COCINO "


Desde la foto de la panorámica, acceder al album de fotos de Alvaro de la Fuente en la zona de trabajo del G.E.Niphargus.


Desde aquí, acceder al documento en PDF sobre la fauna cavernícola en Cantabria, donde se ha localizado al "Cantabrodesmus lorioli", endémico de la zona del Asón y Miera.
La foto se tomó en la cueva del Avellano
en el Barranco del Cocino (Valle de Miera)

Surgencia Va la Pedrosa BC-10

Desde la misma carretera que llega del descenso del puerto de La Lunada y cien metros antes del cruce con las carreteras que van a Selaya o a San Roque de Ríomiera, entra en la montaña un barranco con un pequeño cauce de agua, que varía entre las diferentes estaciones, pero nunca con gran caudal. Lo llamanel Barranco del Cocino y por él se esconde y vuelve a salir el "Río Va la Pedrosa". Si progresamos por el cauce del barranco, iremos viendo varias viseras al lado izquierdo, a modo de abrigos, fruto del desgaste del agua y en un tramo cercano a la surgencia, una pequeña cascada que se torna muy atractiva en época de lluvias o deshielo.
La salida del agua por el manantial es algo decepcionante. Un pequeño agujero casi impenetrable tira a toda prisa el escaso caudal. Un poco más arriba, otra entrada fósil nos permite el acceso a la cavidad.
El suelo está lleno de piedras rodadas. La corriente de agua se decanta por el lado más interior de la cueva y ha dejado limpio el cauce unos metros más adentro. La cueva se estrecha inesperadamente y baja el techo hasta tocarcon el agua, creando un sifón impenetrable.
Este Barranco tuvo sus primeras exploraciones y localización en la temporada de 2003, siendo 13 las entradas localizadas. En este año, retomamos las exploraciones y topografía desde la parte inferior, o sea, desde la surgencia del río “Va la Pedrosa”, que es como lo denomina el topónimo del mapa correspondiente, así como el nombre del barranco: “Cocino”. De ahí las nomenclaturas e iniciales utilizadas para denominar las cuevas correspondientes: “BC”.
Las grutas no son muy grandes, exceptuando el sistema del Avellano – cueva del Cocino, pero las de la margen derecha más cercanas al lecho del barranco, según desciende el viejo cauce, tienen en particular haber pertenecido al mismo origen freático.

Sobresurgencia BC-9
Una vez sobrepasada la surgencia del río Va la Pedrosa, seguiremos andando por el cauce del barranco que en época estival está seco, pues está claro que el agua circula por el interior de la montaña y que lo vemos en el Sistema del Avellano y la cueva del Cocino. Pasaremos al lado de abrigos escavados en pretéritos cauces que surcaban el exterior y llegaremos inevitablemente a la entrada de la cueva que está al lado izquierdo.
Es semajante a la surgencia, pero sin agua. Pasaría inadvertida al igual que las que hemos visto ascendiendo, si no fuera por que gran cantidad de bloques desprendidos han cerrado herméticamente la pared que da al barranco. El techo es bajo y solo en algún lugar intermedio es posible incorporars



El Barranco del Cocino

.Entrada BC-10
Entrada BC-7

Entrada BC-8



Entrada BC-9

. Cueva La Calabaza BC-7

En el ascenso por el Barranco del Cocino, es necesario subir a la ladera derecha para ver la entrada de esta cueva, pues progresando por el cauce del barranco es imposible localizarla. Se distingue facilmente por la forma de calabaza que adopta la silueta de la entrada.
La cueva tiene dimensiones regulares en su breve recorrido,pero la parte intermedia nos obliga a usar las rodillas para salvar un resalte desfondado muy estrecho. La parte final que nos obliga a estar tumbados o sentados nos ofrece algunas concreciones poco desarrolladas.

Cueva BC-8

Para localizar esta cueva hay que emplear el método usado con la cueva de la Calabaza, solo que esta vez desde el lado izquierdo del barranco, río arriba. Hay una roca justo enfrente de la entrada, pero no por ello deja de verse la oscuridad del agujero. También está a media ladera y entre nosotros la conocemos como la de "a media altura".
Al poco de penetrar en su interior, vemos a la izquierda un pequeño desfonde de metro y medio que no progresa y a la derecha una pendiente que nos conduce inmediatamente al final de esta pequeña galería.


TOPOGRAFÍA SISTEMA DE LAS EMPRESUCAS

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DESCRIPCIÓN SISTEMA EMPRESUCAS. LO CONFORMAN CUATRO ENTRADAS:

CUEVA EXPLOSIÓN (LC-4)
CUEVA LA LAGARTIJA (LC-5)
CUEVA CHIMON (LC-6)
CUEVA LA LUZ (LC-7)

Se trata de un complejo de características muy similares al Sistema del Coterón, descrito anteriormente. Consta de cuatro cavidades conectadas entre sí, abiertas en un mismo estrato con galerías predominantemente horizontales, a excepción de un pozo interior en la Cueva de la Explosión, y algunos meandros existentes. Encontramos igualmente pequeños cauces, como en el Sistema del Coterón, que se sumen en diferentes puntos, sin que hasta ahora se haya encontrado un colector digno de mención. En cuanto a las formaciones existentes, tampoco son de destacar ni en cuanto a número ni a variedad, como en las otras cavidades de la zona.

Las entradas de estas cavidades se hallan localizadas en un estrato calizo con orbitolinas y rudistas de escaso grosor, limitado por calizas arenosas, arcillas y calcarenitas, discurriendo los cursos de agua por la parte inferior del estrato calizo, siguiendo el ángulo de buzamiento hasta alcanzar las calcarenitas. Según nuestras informaciones, dicha composición no había llamado la atención de los grupos espeleológicos, por lo que estas cavidades constituyen un nuevo foco de interés en el que resulta difícil calibrar sus auténticas posibilidades de desarrollo.

Este fue el primero de los sistemas que se exploraron en la zona de Vega de Pas. También se iniciaron las poligonales topográficas del complejo, llegando hasta los dos mil doscientos metros. Como suele ser habitual, son las galerías más grandes las que forman el eje topográfico, dejando para el final las incógnitas que se exploran más tarde.

Para finalizar esta breve descripción, son de destacar las dimensiones de este Complejo, del que se llevan topografiados algo más de dos kilómetros, aunque creemos que el resto de galerías exploradas sobrepase esta cifra, con lo que el desarrollo total supere los cuatro kilómetros. Por diferentes razones, la topografía queda congelada en 1996.

EL SISTEMA DE “LA LEN DEL CAÑAO”


fin de la galería principal.



Topografía en el sistema de El Cañao

Las primeras exploraciones que se iniciaron en la Vega de Pas y que se remontan al año 1.994, comenzaron precisamente en esta parte que vamos a tratar a continuación.
Los pasiegos que fueron encuestados para conocer los lugares a los que dirigirnos para visitar las cuevas, nos hablaban de “cerca de las empresucas”, aludiendo a las casas de piedra que se construyeron en la montaña con el fin de guardarse durante el tiempo que se cuida el ganado. Las cuevas que se describen a continuación, fueron durante mucho tiempo conocidas por los espeleólogos como “Empresucas”, pero el pasado año un pasiego que lleva años subiendo al monte, nos aclaró que a la zona de las cuevas que nos dirigíamos con ese nombre, en Vega de Pas se conoce con el topónimo de “La Len del Cañao”
.

Precisamente la entrada a la cueva que se puede ver desde más distancia, los lugareños la llaman “El Cañao”. Las exploraciones posteriores en la cavidad nos han llevado a encontrar otros tres accesos más (LC-2, LC-3 y LC-8) al mismo sistema de galerías.
En cuanto al grupo de entradas que forman las conocidas como “Empresucas” (LC-4, LC-5, LC-6, LC-7 y LC-9), sabemos que también forman un mismo sistema, y que a pesar de haberse explorado en varias ocasiones, todavía no se ha logrado una conexión física con el Sistema de El Cañao, que se encuentra como puede apreciarse en las topografías, a tan solo unos metros de distancia. Esta circunstancia propicia que de momento, se trate al Sistema de La Len del Cañao, como un gran sistema formado por otros dos más pequeños.
Las rocas calizas que afloran en la montaña delatan la presencia de un karst a simple vista. El cordón que forma el estrato y que recorre la ladera, indica claramente la posible presencia de cavidades en la zona de contacto estratigráfico.
Las primeras exploraciones ya aportaron seis entradas a galerías subterráneas, que después se han ido incrementando según se sucedían las incursiones a la zona. Respecto a la posible conexión entre ellas, se puede prever algo desde el exterior, al contemplar la dirección e inclinación de la masa caliza. El orden en el que se sitúan las diferentes entradas a lo largo del estrato y el buzamiento de la masa rocosa, delatan en cierto modo la presencia de una sola red subterránea con diferentes salidas al exterior.
¿O tal vez debiéramos decir entradas? Porque la formación de estas cavidades llevan a rajatabla la sucesión de las galerías por la diaclasa o el laminador que sigue el buzamiento. Desde las bocas de entrada, la inclinación es de 17º descendiendo y con dirección noreste de 60º a 70º.

DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA EL CAÑAO:

El Sistema de “El Cañao” se compone de una serie de galerías subterráneas a las que se accede desde tres entradas diferentes: Cueva el Cañao (LC-1); la Cueva del Meo (LC-2) y la Cueva del Conejo (LC-3). Hemos añadido al sistema, por encontrarse entre dos de las entradas y participar del mismo estrato, la cueva LC-8, que no conecta directamente.

Entrada por la cueva LC-1. El Cañao.-
Si entramos al sistema por la cueva de El Cañao, deberemos recorrer la base del estrato desde la vaguada hasta el primer pliegue de las rocas. La entrada es amplia y con grandes bloques rodeados de tierra mezclada con excrementos de ganado lanar. Enseguida se inclina y desciende, dejando los bloques a los lados. Andaremos durante sesenta metros por una galería amplia que se topa de repente con una pared formada por bloques que se pueden superar por un paso inferior en gatera o por uno superior. Llegaremos a una sala casi circular que nos ofrece una chimenea ciega de formación marmítica y un balcón con presencia de galerías a dos alturas. La galería más alta está pendiente de exploración.
Progresamos por la red principal hasta llegar a otra sala más pequeña. En el lateral derecho, sigue una galería muy estrecha. De frente una gatera desciende en medio de un torrente de piedras sueltas que nos conduce al mismo sitio que la galería estrecha. Y justo encima de la entrada a la gatera, se asciende a una zona de corredores que discurren por encima de la principal.
El punto de conexión entre la gatera y la galería estrecha es además, el nacimiento de un río que aparece entre bloques y piedras rodadas. El caudal depende fundamentalmente del régimen de lluvias y nieve, aunque siempre le hemos visto activo. Otra sala, esta vez más grande, nos señala claramente el discurrir del agua, varios bloques desprendidos y una galería lateral de poco recorrido, pero con un techo muy alto que forma parte de las galerías superiores.
Volviendo a la galería anterior, solo tenemos que seguir el cauce del río. La morfología es muy uniforme. Las paredes son de roca caliza y también el suelo que se sucede con una marmita tras otra, haciendo el recorrido como si estuviéramos bajando escaleras.

Volviendo a la galería principal, si seguimos unos cuantos metros más adelante, también al lado derecho, se aprecia un antiguo aporte lateral, ahora seco. Si progresamos por el meandro en dirección contraria a la que estamos andando, llegaríamos al exterior por la cueva del Meo.
Si seguimos por el río, continúa un descenso progresivo por la galería muy recta. En algunos tramos se pueden ver formaciones litogénicas muy secas y si nos fijamos en el techo, veremos una diaclasa que asciende varios metros. Por esta parte, también conecta con las galerías superiores.
En la pared derecha, según descendemos, aparece un pequeño arroyo por una estrecha galería. Tuvimos que desobstruir la a los tres metros para poder seguir el curso del agua. Está pendiente de explorar.
De repente, la galería se abre y toma grandes proporciones. El suelo se convierte en un gran caos de bloques y la galería se tapona en un saco de aire ascendente. El río se pierde entre las moles de piedra e impiden el paso a cualquier explorador.
Justo cuando la galería principal se abre, surge un nuevo aporte de agua lateral por la margen derecha y llega de un arroyo que después de recorrer medio centenar de metros, también se hace impenetrable. Desde este riachuelo, se puede llegar al final de la cueva por un paso lateral y paralelo a la galería principal.

Entrada por la cueva LC-8. El Meo.

Está junto a la senda que recorre la junta del estrato rocoso. Se puede entrar de pie, aunque a pocos metros habrá que agacharse para iniciar un descenso progresivo y continuado. En esta galería, encontraremos varios tramos en meandro desfondado y no siempre podremos avanzar por su base, de modo que deberemos adaptarnos a la morfología de la mejor manera posible. Los primeros cincuenta metros son estrechos y no se presentan laterales que puedan confundir la progresión. Cuando llegamos a un punto en que la galería se ciega, un pequeño pozo de dos metros muy fácil de superar, nos pone en la continuación de la galería. Todavía encontraremos algunos pasos incómodos y una gatera que nos conducirá a una galería amplia.
Esta parte de la cueva ya tiene varios laterales. Aunque no conducen a ninguna parte, pues todos vuelven a la misma galería, son tramos interesantes de visitar.
La parte final está desfondada con varios metros de profundidad y conduce a un meandro que comunica con la cueva del Cañao (LC-1) por el lado izquierdo, y se pierde por el lado derecho durante unos cuantos metros hasta que llega a cegarse
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CUEVAS DE SOPEÑA (SELAYA)

Cueva El Susto ................ VER TOPO EL SUSTO

El proceso clactónico originado en la entrada ha dejado prácticamente cubierto el acceso por un saco de aire descendente que te conduce por la fractura del terreno. Es un descenso que conviene realizar con precaución, sobre todo si va alguien delante. Las numerosas piedras sueltas ruedan por la pendiente con suma facilidad y llegan a precipitarse a gran velocidad en algunos puntos.Cuando la galería se presenta con formas más compactas, lo hace en una diaclasa estrecha y desfondada. Al acabar esta zona de meandros, entraremos en una sala repleta de
bloques enormes que se acumulan unos sobre otros y por donde se propagan varias direcciones. Por debajo de los bloques discurren algunos corredores producto de los huecos que dejan las propias rocas caídas. A la derecha de nuestra progresión, vuelve una galería laminada en dirección a la entrada, sin llegar a salir a la superficie. Y frente a la sala, siguiendo la dirección inicial de la cueva, la galería progresa por un túnel estrecho que acaba en un salto de tres metros.
Hasta este punto, la mayor parte de la cueva está formada por areniscas calcáreas más o menos carbonatadas, muy parecidas a las cuevas que ya conocemos en la zona y con las rocas exfoliadas y sueltas en numerosos tramos; pero a partir de este salto, notamos un cambio. Las paredes aparecen a golpe de gubia con filos cortantes en las aristas. El suelo que hasta ahora era de roca, se convierte en arcillas sedimentarias depositadas por recientes corrientes de agua. La galería muestra los niveles de agua y los depósitos de arena y piedras que arrastra la corriente a su paso. Otra sala nos recibe igual que en las anteriores, con un caos de bloques por donde hay que buscar un posible acceso hacia el otro lado.

De nuevo, el paisaje subterráneo se vuelve conocido por su aspecto parecido al de otras cuevas de la Vega del Pas. Varias fracturas se cruzan perpendicularmente. Algunos pasillos están más llenos que otros de restos sedimentarios, lo que propicia los toboganes en la exploración. También aparece una corriente de agua de poco caudal en esta exploración, pero que estamos seguros aumenta considerablemente en época de lluvias. Este aspecto lo confirmamos al llegar a una zona de la galería, muy estrecha, que conduce el agua y donde el barro arcilloso se acumula pegándose en los laterales casi hasta el techo. La topografía pasa de los 850 metros, pero en la cueva debe seguirse una exploración sistemática, pues evidencia una continuación clara.

. Relación de cuevas y trabajos hasta 2007..
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