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El complejo kárstico de Piscarciano – Vacas – Arenas
Situación y accesos.-
Para llegar a
tener un conocimiento integral de este Complejo Kárstico creemos
conveniente comenzar con un acercamiento al marco geográfico en
que se sitúa. Se localiza en el Norte de la provincia de Burgos,
en las estribaciones meridionales de la Cordillera Cantábrica.
Es esta una zona privilegiada para la formación de cavidades y
dentro del Estado Español una de las principales áreas espeleológicas
que existen.
La provincia de Burgos es igualmente importante espeleológicamente
hablando, pues tras la de Cantabria, es la segunda del Estado con mayor
número de redes subterráneas.
Soncillo es el pueblo con mayor número de habitantes más
cercano al Complejo y el término municipal al que pertenece la
zona kárstica es Hoz de Arreba.
Para llegar hasta las cuevas se plantean dos posibilidades, pero optaremos
por la más utilizada: arranca en el kilómetro 3,6 de la
carretera que va de Soncillo a Hoz de Arreba. Llegados a este punto, sale
una pista particular a la derecha de la calzada que tiene una puerta para
impedir el paso de vehículos, que desciende hacia el Barranco de
Vallengua. Siguiendo la pista hasta los chalets, veremos un camino que
primero asciende y luego adquiere una pendiente que baja hasta la depresión
de la Hoya de Piscarciano. Microclima que ofrece variedad de arbustos
y árboles y que suele quedar anegada en época de fuertes
lluvias.
Los nombres del Complejo.-
La
Cueva de las Vacas sería el sumidero que se abre en la parte occidental
de la depresión de Piscarciano con una boca de amplias dimensiones,
visible desde la carretera.
Esta cueva tiene otra entrada que actúa
de resurgencia y se abre mirando a poniente en el Barranco de Vallengua.
A un nivel inferior está la cueva de las Arenas, la más
pequeña de las tres, de la que se puede aventurar toma su nombre
del lecho arenoso de la entrada.
La cavidad mayor, modernamente bautizada
por los propios espeleólogos como Piscarciano, también tiene
una boca de considerables dimensiones, pero suele estar oculta por la
vegetación.
El origen de su nombre está envuelto en el misterio:
los habitantes de la zona cuentan que Piscarciano fue un bandido que se
ocultaba en estas cuevas después de pertrechar sus fechorías.
La falta de pruebas documentales mínimas nos hace sospechar que
estamos en el terreno de la leyenda. |
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Morfología
sectorial.-
Para el análisis morfológico de tallado del Sistema Kárstico
de Piscarciano – Vacas – Arenas éste ha sido estructurado
en siete sectores que constituyen unidades básicas de referencia
descriptiva.
El sector entrada que da acceso a la parte más extensa del Complejo
(13.629 metros), se abre en el flanco oriental de la Hoya de Piscarciano.
Constituye la Galería del Pueblo, galería de entrada meandriforme
hasta el Paso del Garrotín, zona anegada casi totalmente por el
barro. Sigue a través de “laguitos” y concluye en un
sifón de fondo arcilloso y poco profundo (Sifón terminal
II).
Para acceder
al Sector Norte hemos de volver sobre nuestros pasos hasta una falsa colada
conocida como el Salto de la escala, por ella llegamos a la Sala Burgos
que nos da paso a la zona del Laberinto Alcoy. Este lugar constituye la
puerta de acceso a las dos galerías más importantes del
sector, la Galería del Gurugú y la Galería del Cristal.
La galería principal continúa en dirección NO., Con
suave descenso en forma de tubo a presión de dimensiones uniformes,
hasta llegar a un punto en que se bifurca en un conjunto de galerías
conocidas por el nombre de La Pécora. El final de esta galería
se produce en una pequeña sala denominada Sala Norte, por constituir
el lugar más septentrional del Sistema.
Tomando como referencia
de nuevo la Sala Burgos, para acceder al Sector Enlace, debemos descender
un pozo de 4 metros o deslizarnos por un angosto pasadizo muy cercano
conocido como Agujero del Nacimiento. La galería en forma de meandro
progresa pasando por la Galería de las Ranas, auténtico
barrizal que sigue su camino ampliándose las dimensiones hasta
que se bifurca a la altura de un caos de bloques en dos tramos semiparalelos
pero a distinto nivel, conocidos como Galería del Mandamiento Nuevo
y Galería de los Gours. Una de ellas confluye y forma una única
galería de notable altura creada a partir de una litoclasa. Este
tramo de uniformes dimensiones, presenta en su primer tramo algunas marmitas
de cierta profundidad que solemos flanquear mediante una pequeña
escalada de 4 metros, no exenta de peligro llamada Balcón del Diablo.
Seguimos por una zona de bloques sueltos hasta desembocar en una espectacular
ventana colgada 14 metros por encima de la Gran Sala Alcoy, a la que denominamos
Balcón del Río.
Sector de las
Grandes Salas.- Una vez descendida la pared de 14 metros en la Sala Alcoy,
vemos el suelo cubierto de grandes bloques gravitacionales, coladas de
barro arcilloso y una corriente hipógea de caudal irregular y curso
intermitente que es drenada a través de la llamada Galería
del Sifón de la escala. Tras recorrer 200 metros acaba en el Sifón
Terminal II.
Desde la base de la Sala Alcoy ascendemos entre el caos de bloques hasta
la Sala Gemela, que no es sino la prolongación de la anterior.
A continuación se desciende una rampa de acusada pendiente que
nos sitúa de nuevo en el río. En este punto se abren dos
posibilidades: hacia el SE, a través de una rampa detrítica
ascendente llegamos a las enormes Galerías de la Excavadora. Y
remontando el río accedemos a un conjunto de galerías situadas
por debajo del sector denominadas Las Cloacas. 20 metros al Norte, en
el lateral izquierdo si abandonamos el río llegamos a la Sala del
Calcetín que continúa a través de un tubo a presión
en estado fósil que desemboca a modo de ventanas en el techo de
la Sala Gemela. Esta zona colgada 25 metros por encima del Sector Grandes
salas, se conoce con el nombre de Laberinto de los Balcones y desde aquí
es posible pasar a través de una angosta gatera (Tubo Raúl)
a l denominado Laberinto de la Cuerda, zona fósil superpuesta por
encima de la anterior. Conecta en la parte baja con el llamado Campo de
Fútbol, en el flanco meridional de las Galerías de la excavadora.
Estas convergen en un laminador (Destrozarrodillas) que desemboca en una
sala cubierta por formas de relleno periglaciar, denominada Sala Carolina.
La cavidad continúa a través de un nuevo laminador sifonado
la mayor parte del año, en el que sopla una fuerte corriente de
aire conocido por el nombre de Paso Cojonudo. Este paso en el que es imperativo
mojarse por completo, se prolonga hasta dar acceso a una espaciosa galería
que nos sitúa en el sector terminal.
El Sector del
Anillo.- La galería por la que circula el río se bifurca
a unos 100 metros de Las Cloacas, en dos tramos de morfología heterogénea
y trazado convergente que confluyen al final del sector, en las proximidades
del sifón principal, describiendo un anillo en planta que da nombre
a este sector.
Esta activa galería que nos conduce al Sifón Principal constituye
el aporte hídrico más importante del Sistema. Respecto al
otro tramo de este gigantesco anillo, se trata de una sucesión
de galerías y salas de morfología clástica.
El Sector Terminal.-
Superados los laminadores descritos al final del Sector Grandes Salas,
accederemos a un espacio de morfología alargada llamada Sala Virginia,
que se proyecta a través de una amplia galería. Progresa
luego a favor de una gran diaclasa dominada Gran Cañón.
La galería sigue hasta desembocar en una monumental sala llamada
de los Gigantes. Hacia la mitad de la sala y bordeándola llegamos
a la Sala de la Chimenea y a partir de aquí las dimensiones se
reducen bruscamente adquiriendo un tamaño uniforme de 1,5 por 1
metro en un recorrido zigzageante superior a los 2 kilómetros.
La agotadora progresión desemboca en un angosto conducto ascendente
de forma abocinada conocido como Paso de las Picholitas, taponado por
un denso depósito de fina grava que es preciso desobstruir cada
vez que se acude al citado lugar.
Desde la Sala de los Gigantes de nuevo, nos quedaría por ver la
Galería del Zig-Zag y la Galería Central que no es sino
la prolongación de la Sala de los Gigantes.
Cercano al complejo, pero en otra vertiente, se añade la surgencia
del Trifón. Cueva desobstruída por el Grupo Espeleológico
Niphargus en septiembre de 2002.
-- Puedes ver el resumen del
video documental
"EL TRIFÓN"
(hay imágenes de
la zona de Piscarciano)
..
. .ver
topografía exterior...
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Morfología general.-
Piscarciano
– Vacas – Arenas es un Sistema Kárstico de origen freático
en la actualidad presenta una actividad hídrica marcadamente estacional,
en relación con el régimen pluviométrico comarcal.
Durante el período estival (junio – septiembre), la cueva
permanece semiseca, con volúmenes de agua cuantitativamente poco
considerables y muy localizados en el contacto con el nivel freático.
Sin embargo en las estaciones húmedas, buena parte de la red se
inunda, sifonándose las galerías situadas a cotas más
bajas. En períodos de especial intensidad de lluvias la cavidad
funciona como una activa Surgencia, llegando a inundar plenamente la gran
dolina que forma la Hoya de Piscarciano, debido a la insuficiente capacidad
de drenaje del Sistema y al fondo arcilloso de la misma, que actúa
como un manto impermeable que favorece la retención de las aguas
desalojadas por la boca de Piscarciano.
En este sentido también hay que destacar la amplitud de la zona
de absorción del Complejo, integrada por la vertiente SO del páramo
calcáreo de Cubillos del Rojo y especialmente por el área
tributaria del Barranco de Vallengua.
El perfil kárstico del Complejo presenta un claro predominio de
la zona vadosa con amplias galerías y salas de notable magnitud
que evidencian la madurez del karst.
La zona freática practicable parece ser escasa, a tenor del infructuoso
resultado obtenido al intentar franquear el sifón principal de
Piscarciano.
El nivel de base nos es desconocido aunque posiblemente esté relacionado
con la Surgencia permanente que da origen al río Trifón,
en el tramo inferior del Barranco de Vallengua.
La morfología general del Complejo se caracteriza por un recorrido
fundamentalmente horizontal, con un desnivel medio situado en +- 20 metros
respecto a la boca de entrada. Las cotas más bajas (-20 / -25 m.)
se localizan en los distintos sifones que dan paso a la zona freática
y las más altas (60 / 80 m.) en pisos fósiles (Laberinto
de los Balcones, Laberinto de la Cuerda, etc.) correspondientes a pretéritos
niveles erosivos.
Cueva de las Vacas
Entrada a la cueva de las
Vacas por la Hoya del Piscarciano
En el extremo Oeste de la Hoya de Piscarciano y bajo un inconfundible
resalte calcáreo de 20 metros se encuentra el acceso al sector
más occidental del Complejo.
Una vez franqueado el imponente portalón de entrada a Vacas, la
cavidad se estrecha y reduce bruscamente su altura para dar paso a una
sala de 30 metros, en cuya pared meridional se abre un pequeño
escarpe de 4 metros que conduce a una caótica galería de
morfología clástica. Tras un breve descenso entre bloques
llegamos a una sala de 20 metros de diámetro por 15 metros de altura.
En su flanco septentrional, se abre un apéndice o subsala de la
que surge un estacional aporte de agua, que discurre formando un pequeño
cauce sobre el lecho arcilloso, a lo largo de gran parte de la cavidad,
en dirección de la Cueva de las Arenas.
La citada sala se proyecta en una espaciosa galería con dirección
NO. Su suelo aparece cubierto por potentes depósitos de limo, reflejo
de la intensa actividad de la cueva en épocas húmedas, cuando
llega a sifonarse en varios tramos de esta galería, como evidencian
restos de materia orgánica adheridos al techo de la misma. Tras
160 metros de cómodo recorrido, la galería se ensancha notablemente
y desemboca en un espectacular sumidero de 20 metros de diámetro
y 13 de profundidad, conocido como El Embudo. Su función es drenar
las aguas que temporalmente circulan por Vacas hacia la Cueva de las Arenas.
Desde este punto es ya visible la luz del exterior y el tramo final está
jalonado por abundantes formaciones estalagmíticas de considerable
tamaño.

sifón terminal II en la zona central de la cueva del Piscarciano
Cueva de las Arenas
Próxima a la entrada de
la Cueva de las Vacas, pero a un nivel inferior, se desarrolla esta Surgencia.
Conducto de dimensiones uniformes (5 por 4 metros), con un desarrollo
longitudinal de 180 metros que discurre de forma semiparalela al tramo
final de Vacas, a partir del sumidero con forma de embudo donde tiene
su origen. No obstante, la conexión física entre las dos
cuevas no es practicable debido ala continuada obstrucción que
experimenta el cuello del referido sumidero.
Ambas cavidades constituyen sendos colectores del Complejo, drenando el
caudal de agua desalojado por la boca de Piscarciano a través de
la dolina homónima, que actúa de nexo entre los dos sectores
del Sistema hídrico. Arenas y Vacas vierten sus aguas hacia el
Barranco de Vallengua.
Barranco de Vayenguas viniendo
de Cubillos del Rojo-
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........................Clic sobre el plano para ver topografía completa.
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